jueves, 29 de mayo de 2008

No, no me voy de la Iglesia (Carlos Carretto)


Qué discutible eres, Iglesia, y sin embargo, cuánto te quiero.
Cuánto me has hecho sufrir, y sin embargo, tengo necesidad de tu presencia.
Me has escandalizado mucho, y sin embargo, me has hecho entender la santidad.
Nada he visto en el mundo más oscurantista, más comprometido, más falso, y nada he tocado más puro, más generoso, más bello...

Cuántas veces he tenido ganas de cerrar en tu casa la puerta de mi alma y cuántas veces he pedido poder morir entre tus brazos seguros.
No, no puedo librarme de ti porque soy tú, aún siendo completamente tú.
Y después ¿Dónde iría?
¿A construir otra?

Pero no podré construirla sino con los mismos defectos, con los míos que llevo dentro. Y si la construyo, será mi iglesia y no la de Cristo.

Soy bastante mayor para comprender que no soy mejor que los demás...
Aquí está el misterio de la Iglesia de Cristo, verdadero misterio imprenetable.
Tiene el poder de darme la santidad y está formada toda ella, del primero al último, de pecadores y... ¡Qué pecadores!

Tiene la fe omnipotente e invencible de renovar el misterio eucarístico y está compuesta de hombres débiles que están perplejos y que se debaten cada día contra la tentación de perder la fe.
Lleva un mensaje de pura transparencia y está encarnada en una masa sucia como es sucio el mundo.
Habla de la dulzura del Maestro, de su no-violencia, y en la historia ha mandado ejércitos a destruir infieles y a torturar herejes.
Transmite un mensaje de evangélica pobreza y busca dinero y alianzas con los poderosos...

No, no me voy de esta Iglesia fundada sobre una piedra tan débil, porque fundaría otra sobre una más débil que soy yo...

Pero, además, ¿Qué cuentan las piedras? Lo que verdaderamente cuenta es la promesa de Cristo, el cemento que une las piedras, es decir, el Espíritu Santo.
Sólo el Espíritu Santo es capaz de edificar la Iglesia con unas piedras mal talladas, como lo somos nosotros.
Sólo el Espíritu Santo puede mantenernos unidos, a pesar de la fuerza centrífuga y disgregadora de nuestro ilimitado orgullo.
Aquí está realmente el mayor misterio de la Iglesia que yo rechazaría al cerrar mi corazón al hermano enemigo o al dirigirme en juez de la asamblea de los hijos de Dios.

Y aquí está el misterio:
En el fondo, soy yo esta masa de bien y del mal, de grandes y de miseria, de santidad y de pecado que define a la Iglesia.

CARLOS CARRETTO


Ciao.

12 comentarios:

CRIS dijo...

Hola Lojeda

¿Quién es Carlos Carreto? Tengo curiosidad...porque coincido con él en parte, pero me ha interrogado su visión de la Iglesia, en algo que,no puedo compartir, que es cuando dice que está fundada sobre unas "piedras débiles".

Yo creo que, si la Iglesia sigue viva, es precisamente porque la Roca es Cristo...no los hombres.

Seguimos vivos..."por nosotros" y "a pesar de nosotros"..., gracias únicamente al AMOR de Dios.

Yo creo que hay que aprender mucho de todos aquellos que, desde dentro de la Iglesia han sabido ver el "mal" que hacen y han hecho muchos hombres que están en ella, saber perdonar y pedir perdón...y a partir de ahí, seguir construyendo.

Como dice 2 Cor 4, 5-7:

"Porque no nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucristo, el Señor; y nosotros vuestros siervos por Jesús.
6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
7 Tenemos empero este tesoro en vasos de barro, para que la alteza del poder sea de Dios, y no de nosotros"

Un saludo

lojeda dijo...

Diplomado en Historia y Filosofía, fue maestro por muchos años. Ganó el concurso para director didáctico. Después de la AC siguió la vocación de Hermanito de Jesús, orden fundada por Charles de Foucauld. Fue un escritor fecundo y siempre actual.
A los 23 años entró en la Juventud Italiana de Acción Católica (GIAC) en Turín. Responsable del Nord-Italia con la República de Saló, fue presidente central. Organizó el encuentro de los vascos en 1948. Fundó la Oficina Internacional de la “Jeunesse Catholique”.

Cris, esta es una pequeña biografía de Carlos Carretto. Nació en 1910 y murió en 1988.
Espero que a partir de ahora, lo conozcas un poco más. Un libro precioso de él es Cartas del Desierto.
Un abrazo

Militos dijo...

Lojeda: gracias por esta biografía de Darlos Carreto que debió ser un gran profesor.
Estoy de acuerdo con cris sobre la roca de la Iglesia, de lo contrario no habríamos llegado hasta aquí. Otra cosa es el barro del que estamos hechos los hombres.

Un abrazo

Te llevaré al desierto dijo...

Es una pasada el post eh!!!

Muchas gracias!

Dirá Von Baltasar "La Iglesia es mi madre porque me ha dado la vida, ahora mismo me esta dando a Cristo, en sus rodillas lo aprendo todo"

Porque en nuestra debilidad Él resplandece... "porque cuando soy débil entonces soy fuerte!" (Pablo de Tarso)

Un abrazo, y gracias por los animos!

CRIS dijo...

Gracias por la información, Lojeda.

Me interesa conocer un poco más su pensamiento...

Nos vemos, un abrazo

Álex dijo...

Es verdad que nuestra Iglesia nos duele tantas veces... Como nos duele nuestra familia.

Porque somos de barro.

Ojalá nos dejemos modelar por el soplo suave y tierno del Espíritu.

Gracias, Lourdes, por esta aportación y por tu blog lleno de cosas buenas.

Ramón Antonio Pérez dijo...

Fabulosa descripción de lo que es la Iglesia. Es decir, de lo que somkos quienes consideramos ser parte de ese gran árbol que es la Iglesia. No me arrepiento de ser católico, a pesar de lo que algunos estimen en su contra como istititución. Los poderes del infierno no han prevalecido sobre la promesa que Jesús dispuso para nosotros....
Dios les bendiga

laura dijo...

Hola, tienen razón al decir que jesus es nuestra roca! a mi parecer la piedra débil a la que se refiere en el texto sobre la cuál fue fundada la iglesia es PEDRO! pues jesus le dice, tu eres pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia! =) pedro era débil y a la vez fuerte, fuerte pues su fuerza era DIOS! :)

Luis Manuel Abreu dijo...

Es buenos saber que este escrito son solo unas lineas de ese capitulo. Debemos ver el contexto en que Carreto dice esas palabras. Yo encuentro la verdad en lo que aqui se expresa:
- Jesus es la Piedra Angular, pero de la "piedra debil" que habla Carlo Carreto es de Pedro, por sus negaciones. Carreto recuerda que Pedro se atemorizo frente a una muchacha porque ella lo reconoce como discipulo de Jesus. Asi de debil es Pedro, pero sobre el se edifico la iglesia, porque quien fortace esas piedras (Apostoles) es el Espiritu Santo en Pentecostes.
¿Si o no?

Luis Manuel Abreu dijo...

Libro: "He buscado y he encontrado" Mi experiencia de Dios y de la iglesis.
Autor: Carlo Carreto.
Editora: San Pablo.

Ayzha dijo...

La roca a la que se refiere aquí es a Pedro.

juan carlos garbarino dijo...

Carreto es una persona de una profundidad religiosa admirable, fundamentalmente porque ha descubierto al verdadero Jesùs, a ese Jesùs que se sienta con los apòstoles en el suelo, a ese Jesus que hay que preguntar quien es, porque entre todos es igual a todos, ese Cristo es el que ve Carreto y lo aplaudo, nada de ceremonias rebuscadas, Ese es el Cristo .